El Arrendajo nace en las ideas de cuatro personas en 2021. Tras estructurar las necesidades, los objetivos y valores encuentran una finca que había sido utilizada como desguace ilegal para después ser abandonada. Un terreno repleto de residuos de todo tipo, el suelo lleno de cristales. Con trabajo y esfuerzo, y con un evento al que asistieron cerca de cien personas se limpió la mayoría del espacio, para después ver que tanto la tierra como el agua contenían metales pesados. Quedaba el trabajo más minucioso, los pequeños cristales, los residuos diminutos. Tras mucho pensar y dar vueltas se decidió buscar otro espacio.

Buscando, encontramos otro terreno. Era más pequeño pero nos llamó desde el principio, apareció a finales de 2022, vimos setas creciendo en la pradera, el suelo verde, las encinas robustas y majestuosas. Decidimos probar suerte.
Desde entonces hemos ido construyendo sin prisa distintos espacios; los huertos, una caseta para las herramientas, trajimos un baño seco y una lombricompostera del anterior espacio… Hemos ido avanzando poco a poco, con materiales reciclados, con pequeñas inversiones, hasta donde estamos hoy. Un espacio acogedor a pesar del poco lujo, un espacio en el que unimos cada vez a más personas, un lugar en el que juntarnos a hablar o a mancharnos de tierra las manos.


