Nuestro nuevo espacio

Hace unos meses iniciamos una recaudación de fondos para poder traer un contenedor que había en la anterior finca (el desguace abandonado), recaudamos todo el dinero que necesitábamos y nos pusimos en contacto con Alberto, la persona que podía transportarlo. Entre las lluvias y alguna avería de su camión pluma tuvimos que esperar hasta hace una semana.

Después de vaciarlo de muchos tipos de piezas de coche e incluso un somier, Alberto hizo su magia (no fue magia, es un trabajazo) y con su camión lo levantó del suelo y lo llevo hasta su nuevo destino. Tras algunas maniobras para dejarlo donde queríamos y bien puesto, por fin pudimos verlo con ganas.

Aún queda trabajo por delante, en estas semanas hemos lijado la pintura antigua, quitado todo el óxido que hemos podido y por fin hemos pintado por fuera con la pintura anti-óxido (pintura que pudimos comprar gracias a la subvención de Germinando ISA).

Todavía tenemos que pintar por dentro, poner caucho en el techo, aislar, hacer agujeros para la puerta y las ventanas y mucho más para poder habitarlo. No nos faltan ganas!


Comentarios

Deja un comentario